
Una vez, una amiga mía me dijo No et creguis que la vida són dos dies, i en comptes de valorar lo negatiu, valora les petites coses que fan que la vida sigui bonica que en castellano dice algo parecido a esto; no te creas que la vida son dos días y antes que valorar lo negativo, valora las pequeñas cosas que hacen que la vida sea bonita. Cada día que pasa, veo más cierta y adecuada esta frase. Una vez más, esta tarde me lo ha demostrado. Un simple sonido del móvil, una simple vibración en toda la mesa, un simple mensaje y ya me ha cambiado todos los planes de la tarde. Y no, no me he movido de casa, porque tenia que estudiar. Pero mi objetivo era empezar a las 5 y lo he hecho a las 7, el motivo? Un mensaje, un contenido, un aviso de que están haciendo una película que me ha hecho pensar en ti...no me han hecho mirar la película sino que también me han hecho sentir una melancolía dulce, y una noticia agradable al recibir el mensaje. La película era Nothing Hill, película que siempre me ha gustado pero nunca me había hecho llorar y hoy su final lo ha conseguido. Qué me pasa? Últimamente lloro por pequeñas cosas...no me avergüenzo de ello, está claro, pero antes no me pasaba.
Película que me ha hecho recordar que yo he caminado por esas calles y que cuando estaba allí buscaba la famosa puerta azul que no llegué a encontrar. Pero si que pude gozar de esos mercadillos, llenos de ropa y de objetos misteriosos. Me gustaría volver a Londres, me encantó solo me falló una cosa, el clima. Y es que del clima mediterráneo es muy difícil despegarse!
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