
Odio las consultas del médico, odio las largas esperas en la sala, odio la música que ponen, odio traerme un libro o algo para hacer y caerme de sueño... odio, una vez dentro de la consulta que tarde aún más en entrar el doctor. Odio la calefacción tan alta en invierno y el aire condicionado tan alto en verano. Odio entrar allí para que me mire la piel y odio salir de allí recetándome nosequé que me va hacer caer la piel.
Todo sea por tener un cutis limpio y sano...
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BC -